Dos mujeres, un mismo rito.
Acompaño a madres de hijas adolescentes
en el momento en que las dos están cambiando a la vez.
¿Te reconoces aquí?
Sientes que tu hija ya no te cuenta nada.
Todo acaba en discusión.
Y tú tampoco te reconoces del todo.
No estás haciendo nada mal.